Cómo resolver la desvinculación existente entre el ejercicio profesional del periodismo y el sector académico que se dedica a formar en esta materia a los estudiantes ha ocupado a los ponentes de la sesión «Crítica a la Academia y a la profesión», que, espoleados por el público, también han abordado la problemática de los becarios.
En la sesión han intervenido Amparo Moreno, catedrática de Historia de la Comunicación de la Universitat Autònoma de Barcelona, Fernando González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Pernille Morkhagen, delegada del Sindicato de Periodistas de Noruega, y Josep Maria Martí, director del máster de Dirección de Empresas Radiofónicas. El debate ha sido moderado por la periodista Mònica Terribas, que ha dirigido desde el patio de butacas las intervenciones del público impulsando un coloquio más ágil y participativo.
Moreno ha calificado de «esquizofrénico» el divorcio entre el periodismo de calle y las exigencias académicas, que no son «ni objetivas ni inocentes». Según la catedrática, se trata de «estructuras de pensamiento obsoletas», que conforman un modelo en conflicto con los diversos existentes en los medios de comunicación. «La mirada académica está vinculada a los centros de poder para justificar el derecho de unos pocos a despilfarrar mientras la mayoría se muere de hambre», ha afirmado.
En un plano más práctico, González Urbaneja ha afirmado que estudiar periodismo está de moda y ha recordado que en España cada año surgen 8.000 nuevos licenciados imposibles de absorber por el mercado de trabajo. «Muchos van a ser magníficos vendedores de seguros», ha advertido. El ponente ha situado el problema de la universidad en los profesores y sus clanes: «Son una de las clases más retrógadas en la defensa de sus intereses», ha dicho.
Martí, que lleva más de veinte años compaginando docencia e información, ha abogado por un cambio en los actuales sistemas de selección de alumnos universitarios de periodismo. «Desde que las notas de acceso son muy altas ha disminuido la vocación, y este es un trabajo de vocación, de servicio público y de talento», ha explicado. El apogeo de la notoriedad, además, provoca que los alumnos reclamen un «rápido recetario para comunicar con éxito», se ha lamentado Martí.
Pernille Morkhagen ha explicado los completos sistemas de formación de periodistas de Noruega. «La Sociedad de la Información necesita más que nunca periodistas bien formados y críticos», ha dicho para añadir que, a pesar de las ayudas estatales y la sensibilidad por la educación y la formación, en Noruega también se dan casos de informadores que deben soportar mucha carga de trabajo, horarios excesivos y sueldos bajos.
Becarios
A requerimiento del público, los ponentes han abordado la situación de los universitarios en prácticas en medios de comunicación. González Urbaneja, responsable de la Asociación de la Prensa de Madrid, con 5.500 asociados, se ha mostrado muy crítico: «El sistema de becarios es una perversión del sistema. Las empresas los utilizan para ahorrar y sustituir a personal estable, por ejemplo, en vacaciones». El veterano periodista ha añadido que la proliferación de másters de empresa en el sector «es un timo con expectativa de empleo que en realidad se convierte en mano de obra barata».