Pide a la Administración que inicie el acercamiento progresivo del porcentaje del PIB dedicado a Sanidad a la media de la UE para disponer así de los recursos que permitan corregir las deficiencias existentes e iniciar el camino hacia la homologación de retribuciones con los médicos de la Unión.
Madrid, 27 de marzo de 2002.
La Sanidad es uno de los principales servicios del Estado del Bienestar, capítulo en que el déficit de gasto público de España comparado el resto de países de la Unión Europea llama a la reflexión. Francia, país que según la OMS tiene la mejor Sanidad del planeta, destina a la Sanidad Pública el 9,6% del PIB mientras que España gasta en ello el 7,1%. Pero esta cifra puede llamar a engaño dado que si detraemos de ella el gasto farmacéutico (24% del presupuesto de Sanidad) resulta que el gasto público sanitario no farmacéutico es del 5,4%, que es la cifra más baja de la UE.
Las graves deficiencias del sistema sanitario español (listas de espera, masificación de consultas, déficit de recursos, etc.) tienen en esta falta de recursos económicos su principal explicación. Y no es que lo diga un sindicalista, cosa lógica, sino que ello viene avalado por datos externos del informe "Key Data on Health 2000" (EUROSTAT) que revela claramente, por ejemplo, que el tiempo medio de visita en Atención Primaria es en España de los más bajos de la UE, lo que determina que seamos uno de los países de la Unión en el que un mayor porcentaje de población se queja de la falta del médico para asistirle adecuadamente: el 76% comparado con el 59% de la UE.
En este entorno conviene recordar algunos datos:
- La OMS concluye que el Sistema Sanitario español es el 7º del mundo, tras Francia, Italia, San Marino, Andorra, Malta y Singapur. (El País y La Vanguardia, 21/06/2000).
- El Sistema Sanitario español, uno de los mejores del mundo, tiene importantes deficiencias que deben corregirse, tanto en el campo de la salud pública como de la asistencia sanitaria (Revista de Administración Sanitaria. Volumen IV, Nº 15. 2000).
- La buena calidad del Sistema Nacional de Salud es fruto de la alta cualificación profesional y constituye una de sus principales fortalezas (La Sanidad pública española: Veintiuna propuestas para la mejora y consolidación del Sistema Nacional de Salud; 2001).
- El intento de mejorar la asistencia y la reducción de costes de los centros de salud ha fracasado por no vincular la remuneración de los médicos al número de consultas (Alternativas de reforma de la Sanidad pública; autor: Lorenzo Bernaldo de Quirós).
- España es uno de los países de la UE que tiene un porcentaje más bajo (30%) de población que manifiesta satisfacción con el Sistema Sanitario (informe "Key Data on Health 2000", EUROSTAT).
Es inconcebible ver como España, que llevaba una tendencia hasta 1993 que auguraba alcanzar en 1995 el valor medio del Gasto Sanitario de los países de la UE, inicia un descenso en el mismo. Descenso en el que se aplican sucesivas congelaciones salariales a los facultativos sanitarios españoles, que suponen el un "incremento salarial" del 2,93% para los cinco años del periodo de 1993 a 1997 (muy por debajo del PIB acumulado).
Siguiendo un ejemplo que ya nos es familiar cabe recordar que los médicos españoles, comparados con los franceses, cobran 5.000? menos al empezar y 43.000? menos al concluir su vida laboral, percibiendo entre un 10% y un 35% menos que ellos tras la jubilación. España mantiene uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo con retribuciones tercermundistas a sus facultativos.... ¿tan descabellado resulta a nuestros políticos asumir el derecho del médico a percibir un salario acorde con su formación, calidad asistencial y entorno socio-económico?
A pesar de la evidente falta de recursos e incentivos, los profesionales mantuvieron y mantienen a la Sanidad española en niveles de excelencia que son copiados por países de nuestro entorno.
Por todo ello pedimos a la Administración que inicie el acercamiento progresivo del porcentaje del PIB dedicado a Sanidad a la media de la UE para disponer así de los recursos que permitan corregir las deficiencias existentes (ej.: aumentar plantillas junto a una red adecuada de infraestructuras acabaría con la masificación asistencial y permitiría dar al paciente un mínimo de 10 minutos por consulta; dedicar mayor presupuesto a formación continuada e investigación; aumentar la cartera de servicios; eliminar barreras de accesibilidad al Sistema.....) e iniciar el camino hacia la homologación de retribuciones con los médicos de la Unión.