Nota de prensa
  • La cara roja puede ser síntoma de numerosas patologías, desde algunas más leves como la rosacea hasta enfermedades graves como algunos tipos de cáncer
  • Se celebra en el Palacio de Congreso y Exposiciones de Castilla y León (Salamanca) el XXXIII Congreso Nacional de Dermatología y Venereología
  • Berbés Asociados - 01/06/2005, 14:06h

- En algunos casos, la cara roja es constitucional del individuo y no representa ninguna enfermedad, pero la visita al dermatólogo es necesaria para descartar las diversas patologías e, incluso, para enseñar al paciente a atenuar el enrojecimiento con fines meramente estéticos

- Como consejos generales para evitar la cara roja no asociada a enfermedad, los dermatólogos recomienda la limpieza higiénica con jabones libres de perfume, la fotoprotección solar y evitar el uso de corticoides tópicos potentes en la cara.

- El enrojecimiento transitorio de la cara, el cuello y las orejas sin otras lesiones dermatológica y acompañado a veces por sudor, se conoce como rubor o rubefacción y su fisiopatología no es bien conocida

Salamanca, 1 de junio de 2005- La vieja creencia de que la cara roja es síntoma de buena salud no siempre es cierta. En muchas ocasiones, este enrojecimiento facial puede esconder distintas patologías, algunas leves y más comunes y otras muy graves y menos habituales. Así lo explican los expertos reunidos en el XXXIII Congreso Nacional de Dermatología y Venereología, que se celebra en Salamanca del 2 al 4 de junio y que dedica este año uno de sus simposios al tema de la cara roja.

Según señala el Dr. Manuel Morán, dermatólogo del Hospital Clínico de Salamanca y tesorero del Congreso, “la cara roja es una manifestación que aparece en una zona muy concreta de nuestro cuerpo como es el rostro, fundamentalmente en forma de eritema o enrojecimiento y que puede ir acompañado en ocasiones de otro tipo de lesiones dermatológicas con o sin picor”.

El especialista recalca que la elección de la cara roja para protagonizar uno de los simposios del congreso no es casual, ya que el lema de la reunión científica es ‘La piel, imagen del interior’. De hecho, la cara roja “puede ser un aviso de enfermedades sistémicas graves e, incluso, puede llegar a precederlas”. Entre estas dolencias importantes, el dermatólogo destaca diversas enfermedades del tejido conectivo como el lupus eritematoso sistémico (LES) y la dermatomiositis. También la cara roja puede alertar de procesos tumorales, como el síndrome carcinoide o el feocromocitoma. Asimismo, puede ser síntoma de algunos linfomas T cutáneos y de otras enfermedades hematológicas o de la sangre.

Según el Dr. Morán, lo habitual es que las personas que presentan cara roja acudan por su cuenta al dermatólogo “para saber la causa de su problema y si puede tener solución’. Sin embargo, hay que insistir en la importancia de esta visita, aunque se debe tener en cuenta que “en muchos casos, la cara roja puede ser de constitución y no representar ninguna enfermedad”. “El papel del dermatólogo debe ir encaminado a descartar las diversas patologías anteriormente citadas y en lo posible atenuar el enrojecimiento con fines meramente estéticos”.

En algunas ocasiones, apunta el experto, la cara roja no es síntoma de problemas sistémicos pero sí de enfermedades puramente dermatológicas muy frecuentes, como la rosacea, la dermatitis seborreica, la psoriasis o la dermatitis atópica, entre otras. Otras veces, está provocada por causas exógenas químicas como la que se da en la dermatitis alérgica de contacto, la producida por cosméticos, por medicamentos, de origen profesional y la aerotransportada.

También puede ser causada por infecciones por agentes vivos como los hongos dermatofitos y estar provocada por el empleo excesivo de potentes corticoides tópicos en la zona facial.

El elevado número de patologías y procesos asociados a la cara roja hace que no existan datos sobre su incidencia que, no obstante, es muy elevada por este mismo motivo.
La misma razón explica que no haya un tratamiento estándar para la cara roja. “Se debe tratar la causa que la origina, con corticoides o inmunosupresores por vía general cuando sea necesario, con la extirpación del tumor maligno interno, con antifúngicos si es una infección por hongos, evitando el contactante si es un eccema por contacto y evitando el medicamentos responsable si la causa ha sido un medicamento de aplicación local”, resume el Dr. Morán.

Según apuntan los dermatólogos, es importante diferenciar la cara roja asociada a algún proceso de la que se produce en situaciones de vergüenza, entre otras. “La aparición de enrojecimiento transitorio de la cara y a veces de otras áreas como el cuello y las orejas, sin otras lesiones dermatológicas y que puede ir acompañado o no de sudor, que se da en determinadas situaciones de emoción o ansiedad se conoce como rubor o rubefacción y es debida a un fenómeno de vasodilatación cutánea con aumento del flujo sanguíneo cuya fisiopatología no es bien conocida y en la que se han implicado mecanismos neurológicos y el efecto de diversas sustancias vasoactivas circulantes”,
explica el Dr. Morán, que ejerce como dermatólogo en el Hospital Clínico de Salamanca.

De todas formas, si se puede hablar de una serie de consejos básicos para el cuidado de la cara y la posible prevención de la cara roja:

- Evitar productos irritantes.
- Evitar el consumo excesivo de bebidas calientes y cafeína.
- Hacerse la limpieza higiénica con jabones libres de perfume.
- Aplicarse protección solar en la cara.
- Utilizar como fármacos cremas que contengan extractos de plantas como Ruscus, Hammamelis y Helianthus, entre otras.


Para más información:
GABINETE DE PRENSA XXXIII CONGRESO NACIONAL DE DERMATOLOGÍA Y VENEREOLOGÍA.
Ainhoa Iriberri
Tfno: 915632300 / 678546177
e-mail: ainhoairiberri@berbes.com

Página web de la Academia Española de Dermatología y Venereología: http://www.aedv.es
Página web del Congreso: http://www.aedvsalamanca2005.com



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