Nota de prensa

• La deshidratación puede provocar el denominado golpe de calor, un aumento brusco de la temperatura corporal, dolor de cabeza, cansancio, calambres musculares, náuseas y abundante sudoración

• El principal componente de la cerveza es el agua, motivo por el cual se incluye dentro del conjunto de bebidas recomendadas para una correcta hidratación

Madrid, 14 de agosto 2009.- El aumento de las temperaturas en épocas estivales suele provocar trastornos y dificultades de salud. La pérdida excesiva de líquidos en el organismo, puede provocar el denominado golpe de calor, un aumento brusco de la temperatura corporal, cefalea (dolor de cabeza), fatiga, calambres musculares, náuseas y abundante sudoración.

Por ello es muy importante que la población esté bien informada a cerca de la importancia de una buena alimentación y una correcta hidratación.

Los expertos recomiendan incrementar el consumo de líquidos (agua, zumo, infusiones, cerveza, frutas y verduras) hasta una media de 2,5 litros diarios, para evitar la deshidratación. Cualquier bebida que contenga agua (zumos, té, café) o alimentos con alto contenido hídrico (frutas y verduras) pueden contribuir a la necesaria hidratación en esta época del año.


Por este motivo La Sociedad Española de Dietética Ciencias de la Alimentación (SEDCA) incluye la cerveza, siempre consumida con moderación y por adultos sanos en el Libro Blanco de la Hidratación como bebida hidratante y de elección en nuestra dieta diaria.

Tabla 3. Recomendaciones de ingestión de líquidos
(Guía directriz española)


Recomendación general:
3.0 litros para los hombres / 2.2 litros para las mujeres
(aproximadamente) que pueden ingerirse combinando raciones de los diferentes grupos
Grupo I 12 raciones/día varones; 9 para mujeres
Agua Infusiones
Grupo II 2 raciones/día. Bebidas lácteas, de soja
Grupo III 2 raciones/día. Bebidas dulces, acalóricas
Grupo IV 1 ración/día zumos; 0-2 bebidas
alcohólicas/día (voluntariamente,
adultos sanos)
Grupo V, 1 ración/día. Refrescos azucarados
(1 ración: 250ml)

Figura V. Ejemplo de raciones adecuadas de bebidas
Libro blanco de la Hidratación (SEDCA)

Según la bibliografía científica internacional, el consumo moderado de cerveza no debe superar los 30g/día para los varones (tres cañas de cerveza) y los 20g/día para las mujeres (dos cañas de cerveza) y es preferible consumirla acompañada de alimentos sólidos, hecho que entre la población española se ha convertido en una costumbre extendida gracias a nuestra cultura de la tapa.

El principal componente de la cerveza es el agua lo que le confiere un especial interés hidratante. Dependiendo del tipo, la cerveza puede llegar a estar compuesta por hasta un 95% de agua. Por ello en España su consumo está vinculado no sólo a las relaciones sociales sino al calor y especialmente al verano.

La cerveza es una bebida natural y saludable de baja graduación alcohólica, con unas características específicas en su composición y funcionalidad que la diferencian del resto de bebidas y le confieren un especial interés nutritivo. Elaborada a partir de ingredientes naturales -agua, cebada malteada y lúpulo-, tiene un bajo contenido calórico (45 kcal/100 ml) y diversos nutrientes como vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio, magnesio, calcio y poco sodio).

La contribución de la cerveza a la rehidratación puede radicar también en su sabor, más apetitoso para algunas personas que el del agua normal. Este sabor está causado por la adición tradicional de lúpulo que proporciona a las cervezas su amargor característico.

Frente a otras bebidas no contiene azúcar, componente que reduce la velocidad de vaciado gástrico que se ve reducida a medida que aumenta la concentración de hidratos de carbono.


VENTAJAS DE GRAN INTERÉS PARA PERSONAS EN RIESGO DE DESHIDRATACIÖN

Para mujeres embarazadas. Si bien es cierto que durante el embarazo y la lactancia los médicos recomiendan no consumir alcohol para asegurar así la seguridad del bebé, la mujer embarazada debe asegurarse una ingestión suficiente de líquido, especialmente en situaciones de temperaturas altas o sudoración excesiva. En este sentido, el consumo de cerveza sin alcohol aporta gran cantidad de agua. Es una fuente de ácido fólico. Su contenido en fibra disminuye el riesgo de estreñimiento. Gracias a su contenido en maltodextrinas puede contribuir a evitar hiperglucemias e hipoglucemias reactivas. Ayuda a cubrir las necesidades de fósforo, vitaminas del grupo B y necesidades energéticas.

En el caso de los deportistas, está demostrado que la ingesta de una cantidad moderada de cerveza, por su contenido en carbohidratos (destacando las maltodextrinas), minerales y vitaminas, puede mantener niveles más altos de glucosa plasmática y atenuar las respuestas hormonales de estrés, además de reducir directa e indirectamente las perturbaciones en el sistema inmune. Además, permite recuperar las pérdidas hídricas en la misma medida que el agua.

En las personas mayores. Con los años se produce una disminución progresiva de los mecanismos homeostáticos que contribuyen a mantener el balance hídrico, por lo que puede provocar la deshidratación con mayor facilidad. La cerveza sin alcohol puede ser una opción interesante ya que, además de su gran contenido en agua, contiene potasio (de 200 a 450 mg/l) y es pobre en sodio.

En dietas de adelgazamiento. Aunque popularmente esta bebida se ha vinculado la denominada “curva de la felicidad”, en los últimos años diversas investigaciones han puesto en duda que exista relación entre el consumo moderado de cerveza y la aparición de obesidad abdominal. La realidad es que la aportación calórica de la cerveza es muy baja: una caña de 200 ml. tiene tan sólo 90 Kcal y en el caso de la cerveza sin alcohol esta cantidad se reduce a una media de 17 kcal/100 ml. Por tanto, debido a su bajo contenido calórico, la gran cantidad de agua que contiene y su interés nutricional, la cerveza sin, puede ser una opción para completar las dietas de adelgazamiento.

Para personas con la tensión alta: El bajo contenido en sodio de la cerveza, permite que ésta sea una bebida de consumo opcional para todas aquellas personas que tengan diagnosticada la tensión alta.


RECOMENDACIONES PARA UNA CORRECTA HIDRATACIÖN

• Tomar unos 10 vasos de líquidos (1,5- 2 l) al día para compensar las pérdidas del sudor y la orina. Aumentar esta cantidad en caso de incremento en las temperaturas.

• Beber otros líquidos además de agua puede estimular la apetencia de consumir líquidos.

• Recordar en el caso de consumir cerveza con alcohol, hacerlo con moderación (hasta dos cañas las mujeres, hasta tres cañas en el caso de los hombres). Después de esta ingesta recomendada puedes optar por seguir bebiendo cerveza sin alcohol.

• Evitar largos periodos de tiempo sin ingerir líquidos, tomarlos durante las comidas y entre las mismas.

• Beber antes de tener sed. El mecanismo de la sed es un estímulo que puede aparecer con demora.

• Mantener las bebidas a una temperatura moderada entre los 8º y 10º para conseguir un vaciado gástrico rápido y así la incorporación del agua a los órganos y tejidos se realice en el menor tiempo posible.

• Tener especial cuidado en el caso de realizar ejercicio físico, aumentar la ingesta antes, durante y después de practicarlo.

• Tener especial cuidado con los grupos de especial riesgo, ancianos, niños, embarazadas…




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