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Autor: Eduardo Pedreño
Director de Tecnología e
Innovación de Accesogroup
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Ese molesto invento...
La memoria histórica no goza de buena salud en
el frenético siglo XXI. Pero a los que intentamos vivir
sosegadamente en el mundo digital nunca se nos olvidará
el tratamiento que Internet recibía en los medios de comunicación
tradicionales en los primeros años de existencia de la
Red, en los que Internet se asemejaba más informativamente
a los barrios bajos de una gran ciudad tercermundista que a algo
remotamente relacionado con la tecnología. En aquel entonces
lo achacábamos a la ignorancia, y probablemente así
fuera.
Internet siempre ha sido ese molesto invento incomprensible e
incomprendido, que abría nuevas posibilidades y rompía
paradigmas pero nadie entendía ni lo uno ni lo otro. Y
esa incomprensión se ha reflejado fielmente en el resto
de los medios de comunicación, que sólo muy lentamente
empezaron a cubrir las informaciones de Internet con la seriedad
que merecen.
Durmiendo con el enemigo
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, las televisiones duermen
con el enemigo. Distintos estudios empiezan ya a poner de manifiesto
que la televisión pierde telespectadores a manos de Internet
en porcentajes que de momento son pequeños pero significativos.
Al tiempo, todos los intentos de introducir Internet en la televisión
han fracasado, por razones culturales obvias ya que del medio
pasivo al interactivo no hay solamente un paso. Es decir, que
la caja tonta es demasiado tonta para reconvertirse de la noche
a la mañana.
Y sin embargo Internet no sólo es una fuente de actualidad
permanente, sino también fuente de información y
documentación. Las televisiones reutilizan en sus programas
de ocio cientos de piezas de contenido original extraidas de Internet.
Y las propias televisiones intentan canalizar parte del tráfico
de la Red hacia sus propias páginas web de actualidad u
ocio, conscientes del gran mercado publicitario dormido que subyace
y de que, puestos a perder audiencia, mejor canalizarla hacia
sus propias webs.
Esta esquizofrenia de las televisiones hacia Internet, mezclada
con el desconocimiento antes mencionado, aún latente, tiene
su reflejo en el estudio realizado por Accesogroup, que viene
a mostrar claramente varias tendencias en el tratamiento de la
Red que no deben caer en saco roto.
Y la Red, ¿qué dice de la TV?
Si pasamos al otro lado, no podemos decir que Internet preste
mucha atención a la televisión en términos
informativos. Salvo cuando habla mal de Internet. Pese a que abundan
las páginas web referidas a programas de televisión,
series o personajes televisivos, ese contenido no es más
que el lógico reflejo de los medios de masas. Pero los
internautas tienen que lidiar con tal aluvión de información
que, por lo general, se preocupan bien poco del contenido que
proviene de las televisiones, cuyas informaciones a lo sumo le
parecen tan incompletas que tienen que irse a completarlas a Google
o a Yahoo.
En definitiva, pasada la primera etapa de Internet, crisis incluida,
empieza una nueva etapa en la que la Red empezará, gradualmente,
a ser el enemigo a batir por los medios de comunicación
multidimensionalmente. Y tal vez esa sea una clave, siquiera conspiratoria,
para entender los porqués de la actitud de la televisión
hacia la Red, en cuyas informaciones prima más la negatividad
que las oportunidades que brinda Internet como herramienta de
futuro.
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