Un estudio para la reflexión
Cuando recibí el estudio realizado por Accesogroup
junto a la invitación para escribir unas reflexiones sobre
cómo se informa de Internet en los medios de comunicación
tradicionales - periódicos papel, revistas, radio y TV-
lo primero que he hecho es analizar las intervenciones solicitadas
por estos medios a la Asociación de Usuarios de Internet
(aui.es) que se han producido en los últimos seis meses.
A lo largo de 98 intervenciones solicitadas he constatado que
solamente el 9% tenían un carácter constructivo
y positivista y que estas entrevistas fueron solicitadas, mayoritariamente,
por medios de orientación económica. Lo cual coincide
y refuerza las conclusiones de este trabajo.
Entre los temas “negativos” más solicitados
han sido la adición a Internet (11%), los abusos cometidos
a través de diferentes aplicaciones - Spam (13%), Dialers
y 906 (18%) , Virus (14%) - delitos en Internet (9%), mala calidad
del acceso (8%), deficiencias de los servicios y aplicaciones
(5%) y malas prácticas de los poderes públicos (7%).
La responsabilidad de los profesionales
En mi opinión la función del buen periodista no
ha cambiado con las nuevas tecnologías.
“El buen periodista es aquel que informa sobre los asuntos
de interés dotando a la opinión pública del
conocimiento necesario para que éstos puedan adoptar criterios
y decisiones correctas y que esto suceda con más probabilidad
que lo contrario, sólo así se refuerza la sociedad
para que pueda gobernarse por si misma y se avanza en la democracia.”,
afirmaba Nelson Poynter hace 40 años.
Me gusta esta definición porque admite la posibilidad de
equivocarse sin obviar la responsabilidad que tenemos como informadores
en el futuro desarrollo de nuestra sociedad.
Los medios tradicionales tienen un grado de penetración
y por tanto de influencia muy importante. Según datos del
EGM de la población española el 90% ve la TV, el
54% escucha la radio, el 52% lee revistas, el 36% lee los diarios
impresos. Además la media de tiempo diario que dedica una
persona a ver la tele es de 222 minutos, frente a los 95 que dedica
a la radio o los 14 minutos, que dedican los españoles
a leer los periódicos.
José Luis de Orihuela cuando habla de los paradigmas de
la e-comunicación recoge esta cita sobre la responsabilidad
de los profesionales: “Corresponde hoy a los comunicadores,
con mayor urgencia que nunca, hacerse cargo de la complejidad,
transformar la información en conocimiento, gestionar el
conocimiento y responder de un modo más efectivo a un público
que, a fuerza de ir a la deriva, naufragando en muchos casos,
ha comprendido que podemos ayudarle a navegar. A navegar en la
información.”
Los medios todavía ven Internet como amenaza
Cuando uno analiza las revoluciones mediáticas o industriales
que se han producido a lo largo de la historia (escritura, la
imprenta, el periódico, la radio, la TV) encontramos que
siempre se dan estas circunstancias:
- El nuevo medio canibaliza espacio y oportunidades los existentes.
- Desarrolla su identidad adecuando su lenguaje y contenidos al
potencial del soporte.
- Reajusta los medios existentes y el sector de la comunicación
ya que acude generalmente a las mismas fuentes de financiación
- Obliga a los medios existentes a cambiar.
- Se acumula con los medios existentes pero en general no los
sustituye.
- La profesión incorpora nuevas formas desarrollar las
funciones que se venían haciendo.
- Aparecen y desaparecen algunas funciones y elementos en el desarrollo
de la función.
En definitiva las revoluciones de la comunicación han sido
acumulativas y no completamente sustitutivas y , además,
tienen que soportar el brutal ataque de aquellos que ostentan
el poder en los medios tradicionales y esto en muchos casos condiciona
el tratamiento negativo que se le da, desde estos medios, al nuevo.
España.es una oportunidad para impulsar el cambio
En general lo más fácil para una Administración
que quiere potenciar el desarrollo de la Sociedad de la Información
(SI) es hacer una campaña de comunicación.
El plan España.es del Ministerio de Ciencia y Tecnología
cuyo objetivo es impulsar el desarrollo de la SI en los dos próximos
años, incluye un área denominada Comunicación.es
la cual está dotada con 16 millones de euros para los dos
próximos años.
Sus objetivos recogidos literalmente son estos: “es imprescindible
poner en marcha una campaña de comunicación que
ilusione a la sociedad española con los objetivos de “España.es”,
contribuya a movilizar recursos y fomente la participación
de instituciones públicas y privadas en las actuaciones
del programa. Esta medida se desarrollará a través
de tres acciones: creación de una marca, campañas
informativas con el fin de resaltar las ventajas de la Sociedad
de la Información y campañas de difusión
de las actuaciones del Programa.”
“Marca, Campaña Informativa y Campaña de
Difusión”, da la sensación que únicamente
se esta pensando en términos de publicidad orientada a
los consumidores. En ningún momento se habla ni se cita
a los Profesionales de la Comunicación ni el papel de los
medios como difusores de contenidos relacionados con la SI.
Si analizamos el coste de la publicidad y los tiempos de emisión
frente a los tiempos que dedican los medios a hablar de la Sociedad
de la Información quizás tengamos que reflexionar
sobre la oportunidad de invertir, además, en los profesionales
que generan estos contenidos con el objetivo de que perciban los
beneficios que tiene ese medio para su desarrollo personal y profesional.
Conclusiones
Estamos en una situación compleja, por un lado todos aquellos
que generan noticias saben que el término Internet añade
posibilidades de publicación y juegan continuamente a intentar
responsabilizar y culpabilizar al medio (la red) de los problemas
que plantean en la noticia frente a la parte positiva de la misma
que es capitalizada por la persona o institución que lanza
la noticia a los medios.
Por otro tenemos un nuevo medio que debe de hacerse un hueco
entre los existentes y esto lo hace proclive a ser maltratado
por estos. Estos medios están en algunos casos gestionados
por personas que no han acabado de entender que estamos ante un
cambio imparable y por tanto es mejor estar con él que
contra él.
Finalmente se van a gestionar fondos públicos para que
personas y empresas entendamos los beneficios que nos aporta la
Sociedad de la Información para nuestras vidas, nuestros
trabajos y nuestros negocios.
La conclusión, mi conclusión, es que deberíamos
dedicar parte de nuestros esfuerzos, incluido el económico,
a que los profesionales de la comunicación entiendan estos
beneficios fundamentalmente por tres razones: son personas, trabajan
en empresas y tienen una gran capacidad de comunicación.