Internet ha perdido el glamour que le acompañaba en los años
del boom y ha quedado en la pura anécdota y en la cotidianeidad
que ya no es noticia. A los diez años del comienzo del WWW
dos cosas están ya claras: Internet está aquí
para quedarse y, más que una revolución es una evolución
que afectará a largo plazo prácticamente todas las
facetas de nuestra vida.
Partiendo de este hecho, evidentemente tendremos noticias relacionadas
con el mundo de Internet diariamente, puesto que todo se verá
afectado de una u otra manera por este, ya no tan nuevo, medio.
Lo curioso es que, como demuestra el estudio, las noticias se
decantan por lo más pintoresco, muy en consonancia con
la línea actual de nuestros medios de comunicación
audiovisuales. No en vano según informaba el CIS recientemente
la televisión es vista por casi el 90% de los españoles
diariamente y sin embargo, más de la mitad de nuestros
ciudadanos tienen una pésima opinión sobre la programación.
Más que centrarme en los datos del estudio quiero hacer
hincapié en que, desde mi punto de vista, poco se puede
hacer para variar dicha percepción social y sobre todo
el tratamiento que se da en los medios. Quizás lo mejor
será simplemente sentarnos a esperar. Internet es un medio
muy reciente y por tanto todavía es noticia el canal, al
menos tanto, como lo que se muestra a través de él.
Sólo un tercio de la población española tiene
un contacto cotidiano con la red y por tanto, para dos tercios,
es un gran desconocido. Además, las expectativas que se
crearon a finales de los noventa y principios de esta década
fueron tales que dotaron de irrealidad al fenómeno: mucha
gente tiende a creer que todo es posible en Internet y sin embargo
procesos cotidianos desde hace años son presentados una
y otra vez en los medios de comunicación como nuevos. Contra
esto no hay mucho más que hacer que tener paciencia. Internet
llegará a ser ubicuo y cotidiano para toda la ciudadanía
en un plazo de tiempo que no sobrepasará el año
2010. Por tanto, el consejo es que nos centremos en qué
se puede hacer con Internet y cómo se puede aprovechar
para mejorar nuestra calidad de vida, y no tanto en la expectación
causada, porque durante algunos años seguirá teniendo
connotaciones sesgadas debido a que mucha gente todavía
no lo percibe como cotidiano.
Pero además de esperar se pueden ir haciendo algunas cosas
desde todos lo niveles de la Sociedad. El Gobierno, a través
de España.es ha puesto en marcha una ambiciosa campaña
de comunicación de dicho plan dotada con 16 millones de
euros. Es una excelente noticia y puede servir para que una visión
adecuada y realista llegue a la sociedad. Pero es sólo
un punto de partida, podría resultar muy conveniente además
realizar un plan de comunicación vertical sobre la utilización
de Internet en cada uno de los sectores económicos, con
especial énfasis en las Pymes, impulsado desde las Cámaras
de Comercio o desde el Gobierno.
Las empresas también tienen un papel muy importante en
la difusión de una imagen correcta de internet, y de las
nuevas tecnologías en general. Por ejemplo, cuidando que
la información más actualizada de las mismas se
encuentre siempre accesibles en sus sitios webs. El departamento
de comunicación de las empresas debería jugar un
papel fundamental en este aspecto, mimando el canal Internet al
menos por dos razones: ahorra recursos a la empresa puesto que
la información estará siempre disponible a través
de este canal y, permite además interactuar de manera rápida
y eficiente tanto con los medios de comunicación, como
con los accionistas y ciudadanos en general interesados en la
información de la compañía. Esto mismo se
puede aplicar a las organizaciones no empresariales, tercer sector,
etc. Internet es un medio excelente para difundir información
de las actividades realizadas y para mantener un contacto vivo
con la sociedad.
Finalmente, los medios de comunicación deberían
tener personal formado en las nuevas tecnologías para distinguir
el grano de la paja. No siempre es fácil. Es cierto que
cada vez más existen más periodistas usuarios de
las nuevas tecnologías, prácticamente es ya un requisito
obligatorio para ejercer la profesión. Sin embargo no es
fácil encontrar periodistas auténticamente especializados
en tecnologías y, cada vez son más necesarios para
saber distinguir las anécdotas de las noticias realmente
importantes.
En cualquier caso, como recomendaba al principio del artículo,
quizás lo más sensato sea ver cómo evoluciona
el sector, puesto que inevitablemente más temprano que
tarde la sociedad tendrá una visión mucho más
equilibrada de Internet, y de sus ventajas y peligros, que no
son más que los que ya existen en la realidad cotidiana.