El estudio realizado por la empresa Acceso Group, demuestra con
números una situación palpable por cualquier ciudadano
y vista con preocupación por los profesionales de las nuevas
tecnologías. Que un 21% del tiempo en radio y televisión
dedicado a Internet en España sea utilizado para dar noticias
negativas de la red y que el 27% de tiempo sea utilizado para mostrar
videos graciosos, debe ser tomado como un dato alarmante.
Virus, hackers, pedófilos, asesinos que buscan sus víctimas
en la red… aparecen en televisión como peligros de
Internet, culpabilizando al medio del hecho y no al actor de cada
acto. Por el contrario, pocas veces aparecen en televisión
emprendedores, tecnologías de vanguardia, iniciativas digitales
o proyectos de éxitos realizados por profesionales patrios
o extranjeros.
Aunque algunos directivos de televisión puedan ver al
nuevo canal Internet como una amenaza, según se puede desprender
de los últimos estudios de consumos de medios, donde se
ha demostrado que los internautas le quitan tiempo a la tele para
navegar, esta no es una de las principales razones por la cual
en televisión se da una muestra tan negativa de la red.
Cierto es que las noticias negativas "venden" en televisión
más que las positivas, y bajo esta premisa donde lo importante
es el share y no el contenido ofrecido, la red se muestra en los
principales canales de televisión como parte de esa degradación
actual de los contenidos televisivos.
Según el estudio de Acceso Group, la mayoría de
los españoles que ven la televisión en prime time,
reciben diariamente mensajes sobre la red donde esta información
se limita a videos chistosos, pedorretas varias y páginas
de los freaks más bizarros de la red. Son contenidos reciclados,
baratos de producir y que no genera beneficios a quienes los realizan,
ya que generalmente éstos se ven autorecompensados por
el simple hecho de aparecer en pantalla con el video enviado o
realizado.
Por otra parte, esta audiovisualización banal de la red,
hace que la mayoría de los jóvenes españoles
vean la red como algo superficial, no como una herramienta útil
al servicio los ciudadanos.
Actualmente España ocupa los últimos puestos en
Sociedad de la Información (SI) y acceso a las Nuevas Tecnologías
en Europa. Esta falta de penetración de ordenadores personales
en los hogares y una nula intención de usar estas herramientas
tecnológicas, son parte de los planteamientos iniciales
llevado a cabo por el Ministerio de Ciencia y Tecnología
para pensar que la única solución es incorporar
a los españoles la Sociedad de la Información por
el canal más usado habitualmente por los españoles:
la televisión.
El ministerio de Ciencia y Tecnología está desarrollando
una serie de medidas, donde el fomento de la sociedad de la Información
pasa por la nueva televisión digital terrestre (TDT) y
la nueva oferta interactiva que se presentará en los hogares
españoles antes del 2012, fecha del apagón analógico.
Según el propio ministerio, RTVE debería ser la
gran impulsora y desarrolladora de estos canales y contenidos
a través de la TDT, pero actualmente, la situación
actual de la cadena pública en la red es nefasta.
Podemos contemplar en dicha página web como la actualización
diaria de contenidos de RTVE, pasa por mostrar una versión
“para Internet” del teletexto de TVE, hecho que contrasta
con el desarrollo digital que han llevado acabo otras televisiones
públicas europeas, como puede ser el caso de la BBC.
Mientras se termina de definir la nueva ley audiovisual y el
impulso a la TDT -presumiblemente después de las elecciones
generales de 2004- las únicas acciones actualmente definidas
para los medios pasa de nuevo por el ministerio de Ciencia y Tecnología,
quien va a gastarse 16 millones de euros en una campaña
masiva de comunicación, contemplada dentro de las acciones
del plan España.es, donde dar a conocer las ventajas de
Internet y el acceso a la Sociedad de la Información.
Será la primera vez que se hable masivamente de las ventajas
que aportan al progreso y al porvenir de una sociedad en televisión.
Pero será pagado por todos los españoles, claro.