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| Opiniones de los expertos |
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La nueva frontera
de la radio
Autor: Joan Catà
Coordinador COMRàdio.com
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Los medios de comunicación destacan
con excesiva frecuencia las caras más negativas y más
nocivas de Internet. Se apoyan en un lenguaje apocalíptico
– virus, piratas ... – y magnifican sus contenidos nada
recomendables – prostitución, drogas, violencia ...
--. En pocas palabras, se aprovechan del miedo a lo desconocido.
Esta es, todavía, una impresión dominante. Ciertamente.
Pero ello no es óbice para que Internet vaya ganando, aunque
sea lentamente, la batalla de la opinión como lo demuestra
que los usuarios de las franjas de más edad sean, últimamente,
los que están experimentando un mayor crecimiento relativo.
Hoy en día los medios de comunicación que realmente
conforman la opinión pública, entendida en su acepción
de masas, son los medios audiovisuales a través de las tertulias
pero los que crean opinión ‘ex novo’ siguen siendo
los periódicos. Por ello, la apuesta por los contenidos de
pago, después de un periodo de profundas dudas a causa de
la explosión de la burbuja tecnológica, simboliza
el inicio, a pesar de los malos augurios, de una nueva etapa. De
nuevo los creadores de opinión suben al tren de las nuevas
tecnologías, que la televisión y la radio nunca han
abandonado.
Para el mundo de la radio Internet ha sido y es una oportunidad
para satisfacer mejor las peticiones de los oyentes fieles y, fundamentalmente,
para incorporar a oyentes nuevos, ya estén situados geográficamente
fuera del alcance de las emisiones terrestres, ya estén ubicados
temporalmente fuera del horario habitual de emisión.
La radio en directo a través de la red, que no es más
que la reproducción mimética de la parrilla de programación,
permite sintonizar la emisión desde cualquier rincón
del planeta. De esta forma se vencen los impedimentos técnicos
y legales que limitan las concesiones del actual mapa radiofónico.
La denominada radio a la carta a través de Internet ofrece
la posibilidad de escuchar programas o fragmentos de programas previamente
seleccionados en cualquier momento, al margen de su difusión
radioeléctrica. Esta fórmula termina con la obligación
de oir un programa solo cuando se difunde. A la radio ya no se la
lleva el viento. Quizá, la radio a la carta es el preludio
de una nueva radio pensada y producida para ser escuchada no sólo
en cualquier lugar sino también en cualquier momento o, dicho
de otro modo, en momentos distintos.
En nuestro caso, nuestra web -- ‘COMRàdio.com’
-- se presenta como una emisora más de entre el centenar
de consorciadas. Una radio paralela que apuesta por la consolidación
de la radio local de proximidad en el mundo de las nuevas tecnologías
facilitando una web propia a cada una de las emisoras y produciendo
un espacio radiofónico diario – La Malla Radio -- dedicado
a la red de redes durante una hora a partir de medianoche.
No debe extrañar, por tanto, que la radio divulgue con entusiasmo
una idea mucho más rigurosa, más plural, más
positiva de Internet, alejada de los designios fatalistas de la
peor especie. Internet deja obsoletas las discusiones sobre frecuencias
y potencias y abre una antena innovadora de alcance universal y
de programación confeccionada personalmente por el oyente.
Nadie duda que Internet abre una nueva frontera a la radio.
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