Es indudable la existencia de recelos hacia Internet en gran parte
de la población española. En esta percepción
negativa influyen varios factores, entre los que no tiene una importancia
menor la imagen que de la Red y, en general, de los ordenadores
transmite en demasiadas ocasiones la televisión. Entre los
medios de comunicación tradicionales, las cadenas televisivas
son las que muestran un mensaje más hostil hacia Internet.
Una explicación, tal vez aventurada, puede ser que ha sido
este medio de comunicación el que se ha visto más
afectado de forma negativa por el lento pero constante crecimiento
de la población internauta en España. Según
una encuesta de febrero de 2003 hecha por la Asociación para
la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC),
el 67 por ciento de quienes se conectan a la Red ven menos la televisión.
En líneas generales las televisiones evitan mostrar los
aspectos más útiles de Internet y las nuevas tecnologías.
Desde la criminalización de Internet y los ordenadores
hasta la reducción del ciberespacio a una mezcla de sexo
y vídeos graciosos (sin la presencia de nada realmente
aprovechable), todo vale.
Cuando se quiere criminalizar se utilizan varias técnicas
más o menos sutiles. Para darse cuenta es suficiente con
prestar atención a las imágenes que muestran gran
parte de las cadenas cuando se desarticula a algún grupo
de terroristas de ETA en cualquier ciudad española. De
forma sistemática, las diferentes televisiones enseñan
a los policías sacando ordenadores del piso que utilizaban
los terroristas. Nunca sacan otros elementos que también
utilizan, como teléfonos móviles, cámaras
de fotografía o incluso cuadernos de papel. Esta es la
manera más sutil, pero existen más. Los informativos
de televisión no suelen informar sobre la actualidad de
Internet pero, sin embargo, cuando se produce la rápida
propagación de un virus informático le prestan una
gran atención. En este caso el mensaje suele ser de tipo
catastrofista, y se suele explicar los daños millonarios
que puede producir en todo el mundo y el peligro que supone para
el buen funcionamiento de servicios básicos como la electricidad.
Es un mensaje tecnófobo que se podría resumir en
“la humanidad depende demasiado de las redes informáticas
y eso puede conducir a la catástrofe”.
Cuando este verano Microsoft anunció que iba a a cerrar
los chats de su filial MSN o a cobrar por acceder a ellos, según
en que países, dio la excusa perfecta para un nuevo ataque
a Internet desde la televisión. El gigante informático
puso una excusa políticamente correcta para justificar
una decisión sin duda legítima de origen económico.
MSN aseguró que la medida buscaba impedir que sus salas
de conversación on line fueran utilizadas por depravados
que buscaban sexo con menores. En España las televisiones
no dejaron pasar la ocasión . Así, los informativos
de varias cadenas, en este caso destacó CNN+, prestaron
gran atención a esta noticia y lo aderezaron con varios
episodios de este tipo. El mensaje, una vez más, quedaba
claro: “no permitan que sus hijos accedan a Internet, pues
ya ven lo que les puede pasar”.
Los casos antes citados se refieren a los informativos, pero
el mensaje negativo se muestra desde todo tipo de programas. Antena
3 incluyó el pasado mes de marzo un reportaje sobre Internet
en “En la frontera de la realidad”. Este programa,
dedicado a fenómenos paranormales, satanizó la Red
en una pieza en la que se utilizó todo tipo de rumores
y leyendas urbanas que podían ser de utilidad para “demostrar”
que la Red es una herramienta del Anticristo. Sin seriedad alguna,
el programa mezclaba como un todo a Bill Gates, Windows XP, Internet
y VISA, como si todo el ciberespacio y el comercio electrónico
mundial pasaran necesariamente por Microsoft. La falta de rigor
era absoluta, no sólo en lo referido a las nuevas tecnologías,
sino también a la cábala o a las equivalencias entre
los alfabetos hebreos y latinos (ambos temas utilizados como argumentos
en el reportaje). Este caso no es importante en sí mismo,
pues se trata de un tipo de contenido televisivo al que casi nadie
concede el menor crédito, pero es importante como muestra
de una tendencia generalizada de ataque a Internet.