La cobertura de Internet en los medios
tradicionales varía ampliamente; desde la más absoluta
indiferencia hasta la más abierta hostilidad hay un amplio
campo de puntos de vista, eso sí: unánimemente hostiles.
La razón es simple: la Red es para los medios tradicionales
un enemigo al que no saben cómo enfrentar. Teniendo en cuenta
que los medios presumen de crear opinión, y que ésta
es contraria, los más de 9 millones de españoles que
ya navegan deberían hacerles pensar...
Hoy una de las noticias del informativo radiofónico hablaba
sobre la adicción a Internet. Uno u otro gremio profesional
(sicólogos, médicos, pedagogos, sociólogos, quién
sabe) acababa de hacer público un informe alertando del creciente
y peligroso uso de la Red por parte de la sociedad, que crea personas
que hacen un “uso patológico” de Internet, navegan
“demasiadas horas” y acaban sufriendo todo tipo de “trastornos
sociales” que afectarían (cito de memoria) más
o menos al 10% de los 9 millones de usuarios españoles.
Ésta es una noticia normal sobre la Red en España.
Teniendo en cuenta la cantidad de hechos que ocurren en el mundo
que no encuentran un hueco en el informativo radiofónico
es llamativo que estos informes, por absurdos que sean, siempre
acaben formando parte de la dieta mediática habitual. Explicados,
eso sí, en un tono “neutral” que proporciona
un aire respetable a lo que debiera ser comunicado con la ironía
que merece su falta de lógica.
El punto de vista negativo sobre la Red de los medios tradicionales
no es sólo una consigna de propietarios temerosos de perder
su posición privilegiada en los negocios o la política.
Tampoco es sólo producto de la falta de familiaridad con lo
nuevo, asombrosa en una industria cuya materia prima son las novedades.
Ni siquiera la (lamentable) situación laboral de los periodistas,
y los comprensibles temores que genera, explican una saña digna
del cura y el barbero de Don Quijote [http://cvc.cervantes.es/obref/quijote/parte1/parte01/cap01/]
con respecto a los Libros de Caballerías.
Todos estos factores tienen su parte en la imagen unánimemente
negativa que de la Red nos ofrecen los medios, cuando hablan de
ella. Pero el principal factor es el vértigo instintivo que
produce estar al borde de un abismo. Lo peor de Internet para los
medios es que cambia las reglas del juego. No es un rival, sino
un terremoto.
En la Red la información fluye sin control, y el control
del flujo de información es la base del negocio periodístico.
Esto lo saben desde el más poderoso editor al más
humilde plumilla; desde el director al becario, todos los que trabajan
en los medios son conscientes de ello. Un mundo donde el control
no es posible es peor que malo; es incomprensible y absurdo, es
una imposibilidad metafísica. Por eso, como niños
jugando al escondite, cierran sus ojos pensando que así nadie
verá. Transformándose en la peor clase de sordo: el
que no quiere oír.
Porque si llamativo es el tono en el que se informa de Internet,
para quienes la usan lo más llamativo es la ausencia de noticias,
el absoluto desconocimiento de que hacen gala los medios tradicionales.
La mayoría de las noticias de Internet publicadas durante
un mes en España, nos dice el estudio de Acceso, lo han sido
en prensa económica: porque antaño se crearon fortunas
con la especulación, y eso (las grandes cantidades de dinero)
sí atrae atención. Pero ¿y los desarrollos
sobre propiedad intelectual? ¿Y la lucha contra el spam?
¿Y el desarrollo de los weblogs, las nuevas técnicas
publicitarias basadas en buscadores, los nuevos programas P2P, los
cambios en el consejo de nominación de ICANN y tantas otras
noticias que están decidiendo hoy el futuro de nuestra sociedad
pero no han aparecido en medio alguno?
Y lo mejor es que intentando no ver el futuro están acelerándolo...
ya que según los lectores descubren lo mucho que la prensa
ignora, buscan más y más fuentes alternativas de información
como la misma Red.
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