Reporting permanente
y en bits
Autor: Jesús Valbuena
|
La historia del mundo es la suma
de aquello que hubiera sido evitable.
Bertrand Russell (matemático y filósofo
inglés. 1872 - 1970)
Del presente estudio sobre la cobertura mediática y el tono
informativo de las noticias relacionadas con Internet sorprende, específicamente,
la no cobertura de asuntos relevantes, durante el período de
análisis en los principales periódicos nacionales.
El primero de ellos, la total omisión al extraordinario
advenimiento de los weblogs, en particular durante la guerra de
Irak. Aunque resulte difícil simplificar una definición
de este nuevo genero periodístico, estos cuadernos de bitácora
[páginas web personales de fácil administración]
son ya un auténtico fenómeno de masas, al permitir
al autor expresar libremente sus impresiones e inter-actuar permanentemente
con los lectores y weblogs. Un caso sonado en los mass media internacionales
ha sido el de Christopher Allbritton, un reportero de Manhattan
equipado con un teléfono y una silla en un cibercafé
del Kurdistán iraquí, ha hecho de Back to Iraq 2.0.
un medio de referencia independiente. Mediante el sistema Click
to Give de PayPal y Amazon.com, recibió donaciones por 1.800
dólares de sus lectores.
El segundo asunto es la poca atención mediática específica
a la Red en la cobertura de las nuevas normas para impulsar la transparencia
y el buen gobierno en España. Léase Olivencia, Winter
o Aldama, esos principios están más ligados, cada jornada
bursátil, a las cualidades de la Tierra Prometida que llamamos
Sociedad de la Información, donde los rumores y la información
privilegiada viajan a otra velocidad, según el revolucionario
modelo de "todos entre todos".
Porque los mercados financieros ya están en red, y éste
no es un hecho reciente. Ya en marzo de 2000, el Consejo Europeo
de Lisboa insistió en que “los requisitos actuales
de publicar en uno o más periódicos o medios equivalentes
resultan ya anticuados en el mundo de Internet... Es difícil
tener acceso a informes financieros intermedios y anuales porque
en Europa hay muy pocos sistemas de información centralizada...
Toda la información debería ser de libre acceso sin
demora en el sitio Internet oficial del emisor. Esto se aceptaría
como medio efectivo de publicación... Será menos costoso
para las sociedades que los actuales requisitos, y los inversores
tendrán un acceso libre y efectivo a la información
a escala internacional y en tiempo real. La autoridad debería
hacer que la información fuera libremente accesible al público
sin demora...”
Hoy soplan vientos de cambio [hacia la ejecución de esas
viejas indicaciones] porque los accionistas e inversores ya no se
conforman con observar. Quieren participar en los mercados. Si bien
el tradicional sistema de delegación de voto permite al consejo
de administración de una compañía acudir a
la “cita anual” con una mayoría predefinida,
bien atada, para refrendar el resultado de la junta, la obligatoriedad
de implementar el voto electrónico abre un escenario completamente
nuevo y, por tanto, desconocido.
El reporting de resultados, máxime sobre un valor cotizado,
ha de ser permanente, y simétrico. Amén de que para
“infundir confianza en los mercados, velar por el inversor
y reforzar los derechos del accionista,” según propugna
la Comisión Aldama, lo que realmente hace falta en España
es que los principios se conviertan, finalmente, en normativa.
La exigencia con las empresas cotizadas y el resto de actores se
presenta así necesaria, si la premisa es que tamaño
reto no puede acometerse sólo con “principios”,
por fundamentales que sean, como el de ambición y prudencia,
autorregulación, obligatoriedad restringida y segmentada,
transparencia simétrica y equitativa en tiempo útil,
seguridad ante los conflictos, el interés social...
El Informe Aldama y la nueva Ley de Reforma del Sistema Financiero
apuntan hacia el buen gobierno, pero en aras de progresar hacia
ese fin sin caer en un nuevos brindis al sol, las empresas piden
criterio, consenso, participación, debate fructífero,
un plan concreto de aplicación gradual, un ajuste, en definitiva,
a la realidad.
Los mercados en red nos llevan hacia un sistema de reporting permanente
y simétrico. En Europa, informes como Winter piden un Código
Europeo de Gobierno Corporativo, sin duplicidades o conflictos con
normas nacionales. Derivado, en una palabra, de Internet.
Mientras, un reto muy serio para España, novena economía
mundial, es su condición de vigésima en los ránkings
de la Sociedad de la Información. Análisis del Foro
Económico Mundial o la OCDE nos sitúan a la cola de
Europa en infraestructura de tecnologías de la información,
y según The Economist, España ocupa el puesto 14 de
los Quince en preparación para Internet, y el último
de la OCDE en inversión tecnológica.
Los paradigmas en juego son muy variados y fundamentales. El fenómeno
digital nos obliga a reciclar conceptos como audiencias por usuarios
únicos. A producir, por defecto, en multimedia. A no basarnos
en la intermediación en plena des-intermediación.
A superar la distribución para ofrecer el acceso. A analizar
la obsolescencia del modelo comunicativo del “uno-a-muchos”
para desenvolvernos adecuadamente en el de “de muchos entre
muchos y de uno a uno”. A funcionar 24/7, con total interactividad
y en tiempo real. A evolucionar desde lo lineal a lo hiper-textual.
Desde la sociedad de la Información a la del Conocimiento.
Insistir en la responsabilidad que comparten en la consecución
de estos objetivos los medios de comunicación no aporta nada
nuevo, pero no por ello deja de ser necesario. Este estudio es sólo
la primera de tres entregas para analizar las tendencias en la cobertura
de Internet. Veamos su evolución sin cruzar los brazos.
|