Cada paciente tiene un coste de más de 10.700 euros anuales de los cuales los costes directos representan el 70%
La Artritis Reumatoide cuesta anualmente en España más de 2.250 millones de euros
Estos resultados se engloban en el estudio sobre costes de la Artritis Reumatoide llevado a cabo por el Servicio de Reumatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid que se publicará en breve en la prestigiosa revista científica Arthritis Care and Research
Barcelona, septiembre 2002.- Los costes derivados de la Artritis Reumatoide en España superan los 2.250 millones de euros al año (alrededor de 375.000 millones de ptas.) y, de éstos, el coste anual por paciente alcanza los 10.700 euros (alrededor de 1.780.000 ptas.) según un nuevo estudio sobre costes de la enfermedad llevado a cabo por el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y financiado por Novartis que se publicará en breve en la revista Artritis Care and Research.
El estudio se ha llevado a cabo en Madrid durante los últimos tres años y en él han participado más de 200 pacientes con una media de edad de 64 años. De éstos pacientes, casi el 77% son mujeres con una media de duración de la enfermedad de más de 7,7 años.
El estudio demuestra que el impacto económico de la Artritis Reumatoide en la sociedad es muy elevado sobretodo debido a los niveles de discapacidad que desarrollan los 200.000 pacientes que sufren esta patología en España según el Estudio EPISER realizado por la Sociedad Española de Reumatología. La discapacidad, aparte de la evidente merma en la calidad de vida de quien la padece, es responsable de las pérdidas de productividad en la población laboralmente activa, de la incapacidad de las amas de casa para realizar las tareas domésticas y de la pérdida de independencia de los ancianos.
Costes directos, indirectos e intangibles
En el estudio se analizan los costes generados globalmente por la AR, incluyendo los costes directos que representan el 70% del total y los indirectos. Los costes directos engloban los gastos médicos (diagnóstico, analíticas, visitas al facultativo, radiografías, fármacos, cirugía ortopédica etc.). También incluyen los gastos no médicos derivados del trasporte y del tiempo destinado al cuidado de los pacientes discapacitados por parte de profesionales de apoyo social, por el entorno familiar o por Instituciones de cuidados a largo plazo.
Por otra parte, los costes indirectos, que suponen el 30% del total, incluyen sobre todo las pérdidas de productividad, y están representadas por la percepción de compensaciones por incapacidad temporal o invalidez permanente, o la necesidad de ayuda para desarrollar las labores del hogar en caso que el paciente sea un ama de casa.
A estos costes cuantificables hay que añadir los costes intangibles que son aquellos derivados de la pérdida de calidad de vida de los pacientes y que no se pueden dimensionar por la imposibilidad de cuantificar qué supone para un paciente no poder llevar a cabo una vida normal al no poder realizar actividades cotidianas como subir escaleras, vestirse, comer, etc.
El estudio demuestra, además de su relación con el grado de discapacidad, que los costes son más elevados tanto en la fase inicial de la enfermedad (debido a las pruebas diagnósticas y al tratamiento con diversos fármacos) como en la fase más avanzada (en la que prima el tratamiento de las complicaciones de la enfermedad, con admisiones hospitalarias y la cirugía de prótesis articulares).
Una enfermedad grave con gran impacto social
La Artritis Reumatoide es una enfermedad reumatológica crónica que produce una hinchazón en las articulaciones, originando dolor, deformación y dificultad de movimiento de las zonas afectadas y que puede incluso en fases avanzadas dañar otras partes del organismo. Todas las personas independientemente de su edad o sexo pueden padecer esta patología aunque la incidencia es mayor en mujeres con una proporción de 3 a 1 y afecta principalmente a población comprendida entre los 30 y los 50 años.
La Artritis Reumatoide destaca como paradigma de enfermedad inflamatoria crónica con una alta incidencia y un elevado grado de pérdida funcional de los pacientes, ya que es la patología más incapacitante entre las enfermedades reumáticas llegando a producir un 5% de las bajas laborales permanentes en España.
Un diagnóstico precoz
Los reumatólogos afirman que actualmente existe una población mal diagnosticada o que recibe un diagnóstico tardío de Artritis Reumatoide y que las consecuencias de ello son muy graves y costosas para el propio paciente y la Sociedad. Este hecho se debe a que si no se aplica un tratamiento adecuado en el momento en que la enfermedad aún es controlable (es decir en los primeros meses de su evolución), el paciente tiene más riesgo de padecer un deterioro irreversible de su calidad de vida y su función, lo que no hace sino agravar el impacto económico de la enfermedad.
Por otra parte, el estudio concluye que la Artritis Reumatoide es una enfermedad multidimensional en la que se deben contemplar tanto factores individuales como del entorno y por este motivo se debe realizar una actuación social coherente que incluya programas educativos sobre la patología.
Iniciativas como este estudio financiado por Novartis y desarrollado por el Servicio de Reumatología del Hospital Clínico de Madrid contribuyen a sensibilizar sobre la Artritis reumatoide y a conseguir un diagnóstico precoz y correcto de la enfermedad.
La Artritis Reumatoide es una de las principales prioridades de estudio de la Sociedad Española de Reumatología (S.E.R.). Fundada el 5 de junio de 1948, la SER agrupa a 1.000 reumatólogos de toda España y es una asociación de carácter preferentemente científico que tiene por objeto fomentar el estudio de las enfermedades reumáticas y atender los problemas relacionados con esta especialidad.
Para más información: Àngels Arrazola/Rosa Céspedes
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